miércoles, 3 de marzo de 2010

CASO CLÍNICO ENFERMEDAD DE PARQUINSON

La enfermedad de Parkinson:
Es un trastorno degenerativo y progresivo del sistema nervioso central, causado por la degeneración de las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra y el locus coeruleus.
Sus manifestaciones clínicas no aparecen hasta que se produce una pérdida del 80% de las células. Puede iniciarse en cualquier momento de la vida adulta, aunque la mayoría de tos
pacientes presentan los primeros síntomas entre la quinta y la séptima décadas. Su etiología es desconocida y probablemente multifactorial, pudiendo estar implicados factores genéticos, ya que hay algunas formas de Parkinson familiares. Las manifestaciones motoras típicas de la enfermedad de Parkinson son:
1. Temblor.
2. Rigidez.
3. Inestabilidad postural y alteración de la marcha.

CASO CLÍNICO
Paciente de 76 años que acude a la consulta diciendo que sufre de temblor en las manos, sobre todo la derecha, desde hace meses. Lo presenta de forma constante, No refiere otra sintomatología. El paciente presenta temblor en ambas manos, sobre todo la derecha, de reposo, que mejora con la realización de movimientos voluntarios, inexpresividad facial, dificultad para levantarse del asiento y lentitud al caminar. La movilización de las extremidades muestra aumento del tono en las piernas y rigidez en rueda dentada en los brazos. Se trata, por tanto, de un paciente que consulta por temblor en las manos y cuya exploración hace sospechar que presenta una enfermedad de Parkinson.

DIAGNÓSTICO: EL PACIENTE PRESENTA:

-Signos motores cardinales: temblor de reposo distal, rigidez, bradicinesia e inicio asimétrico de la sintomatología.
-Síntomas atípicos: aparición de inestabilidad postural dentro de los tres primeros años del inicio de la enfermedad, fenómeno de "freezing" precoz, parálisis de la mirada vertical.
-Por tanto, se realizo una buena exploración neurológica El paciente se pone relajado, con las manos libres apoyadas en los muslos y las piernas estiradas y relajadas.
Así, observa el temblor de reposo; se explorar otras formas de temblor como el postural, indicándole al paciente que mantenga las extremidades afectadas en contra de la gravedad, y el de acción, indicándole que realice un movimiento voluntario. Se explora el tono muscular, movilizando las extremidades en todo el margen de movimiento de cada articulación, y la fuerza, que está conservada. También le pediremos que realice, lo más rápidamente que pueda, movimientos alternos como levantar un pie del suelo y golpearlo repetidamente con el talón. Se observa los gestos de la cara y se escucha su voz. El equilibrio se valora con la "prueba del empujón". El paciente está en bipedestación y me coloco detrás de él y, tras avisarle, lo cojo de los hombros y le empujo. Cuando los reflejos posturales están alterados el paciente puede dar unos pasos hacia atrás e incluso a caer. Los reflejos osteotendinosos se conservan y el reflejo cutaneoplantar es flexor. El paciente se muestra incapaz de demostrar lo contrario y demuestra los síntomas de presencia de parkinson.

EL PACIENTE PRESENTA LOS SIGUIENTES PROBLEMAS:
NEUROPSIQUIATRICAS:

Deterioro cognitivo, Trastornos afectivos: depresión, ansiedad, Alteraciones del sueño: insomnio, cambios del ritmo vigilia- sueño

DISAUTONOMAS Problemas sensoriales: síndrome de piernas inquietas, neuropatía periférica

TRATAMIENTO:
Es para mejorar la calidad de vida del paciente haciendo que mantenga su autonomía durante el mayor tiempo posible, lo que se obtiene mediante el control de la sintomatología y la minimización de la aparición de las complicaciones de la enfermedad
Actualmente no se dispone de ningún fármaco que cure o retrase la evolución de la misma.
El inicio del tratamiento, ante una sospecha diagnóstica clara de enfermedad de Parkinson, se hará cuando los síntomas empiecen a interferir con la actividad diaria.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO DE LOS SÍNTOMAS MOTORES
Se utiliza Fármacos que aumentan los niveles de dopamina:
Levodopa: es un precursor de la dopamina que atraviesa la barrera hematoencefálica. Se administra con carbidopa para bloquear la dopa-decarboxilasa a nivel periférico y, de esta manera, aumentar los niveles de dopamina en el cerebro y disminuir los efectos secundarios periféricos de la dopamina, especialmente las náuseas y los vómitos. Es el tratamiento más eficaz para la enfermedad de Parkinson y proporciona una rápida mejoría de los síntomas y signos, sobre todo de la rigidez y la bradicinesia Sin embargo, no es eficaz con la inestabilidad postural, la disfunción autonómica y la demencia.
Amantadina (Amantadina®): por que es para pacientes de enfermedad de reciente comienzo, especialmente cuando la bradicinesia es el problema, pero una revisión sistemática revela insuficiente evidencia de su eficacia y seguridad. La dosis inicial es de 100 mg dos veces al día. Los efectos secundarios más frecuentes son náuseas, sequedad de boca, hipotensión ortostática, livedo reticularis, visión borrosa, estreñimiento, confusión y alucinaciones.
Entacapona (Comtan®): inhibidor de la catecol-0-metiltransferasa, enzima que transforma la levodopa en 3-0-metildopa, impidiendo su transformación a dopamina. Como tratamiento complementario de la levodopa mejora su biodisponibilidad, permitiendo disminuir la dosis y aumentando la duración de su efecto Está especialmente indicada en pacientes que presentan fenómeno de fin de dosis. Se administran 200 mg con cada dosis de carbidopa/levodopa.
El pacientes tiene que hacer ejercicios de rehabilitación

Después de 8 semanas mestra mejorías. Tratamiento.

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